En esta entrada vamos a comentar algunos aspectos del artículo de Umberto Eco "Para una guerrilla semiológica" (2005).
En este artículo se habla del control que los medios de comunicación ejercen en la sociedad actual. Tal y como sugiere el profesor
McLuhan, la información ha dejado de ser un instrumento para producir bienes
económicos, para convertirse en el principal de los bienes.
Comunicación =
industria + control
Así, los medios de comunicación se convierten en medios de condicionamiento de la opinión; tal y como se afirma en el artículo «Los
medios de comunicación de masas no son portadores de ideología: son en sí
mismos una ideología» (visión apocalíptica, en palabras de Umberto Eco). de este modo, lo importante no es la
naturaleza de esta información, sino el
bombardeo gradual y uniforme de esa información sobre la audiencia.
Nos encontramos aquí aquí dos puntos de vista diferentes:
Se nos plantea en este contexto algunas cuestiones:
the medium is the message?
¿La acción sobre la forma y sobre
el contenido del mensaje pueda modificar a quien lo recibe?
Tras la lectura del artículo llegamos a la siguiente conclusión:
«el medio no es el
mensaje», sino que «el mensaje depende del código»
Es decir, el
mensaje cambia según el código elegido para interpretarlo. No es la forma del
mensaje ni su contenido según la fuente emisora lo realmente importante, sino el código que yo como receptor uso. El mensaje es una forma
vacía a la que el destinatario podrá atribuir significados diferentes según el
código que aplique. Aunque, generalmente, en la comunicación, normal, entre persona y
persona, relativa a la vida cotidiana los códigos se establecen de antemano.
Pero... ¿de qué depende el código usado por el receptor para interpretar los mensajes?
El medio transmite las ideologías
a las que el destinatario puede recurrir en forma de códigos que nacen de la situación
social en la que vive, de la educación recibida, de las disposiciones psicológicas
del momento.
Ahora bien, el problema de la comunicación de masas es que hasta ahora esta variabilidad de las interpretaciones ha sido casual. Nadie regula el modo en que el destinatario usa el mensaje, salvo en raras ocasiones.
Existen medios de comunicación
que, a diferencia de los medios de producción, no son controlables ni por la
voluntad privada ni por la de la colectividad.
Para controlar el poder de los
mass-media es preciso controlar dos momentos de la cadena de la comunicación:
la fuente y el canal à
así sólo se controla el mensaje como forma vacía.
SOLUCIÓN DE GUERRILLA (de acuerdo con Eco): "es preciso
ocupar, en cualquier lugar del mundo, la primera silla ante cada aparato de
televisión. La batalla por la
supervivencia del hombre como ser responsable en la Era de la Comunicación no
se gana en el lugar de donde parte la comunicación sino en el lugar a donde
llega".
"Los sistemas de comunicación prevén
una sola fuente industrializada y un solo mensaje, que llegaría a una audiencia
dispersa por todo el mundo, nosotros deberemos ser capaces de imaginar unos sistemas
de comunicación complementarios que nos permitan llegar a cada grupo humano en
particular, para discutir el mensaje en su punto de llegada".
La FINALIDAD de esta "guerrilla" será, por tanto,
el desarrollo del espíritu crítico de la audiencia.
¿Cuál es el papel de la educación?
Dice Eco en su artículo: "La recepción crítica
puede asustar y parecer pura utopía. Pero si la Era de las Comunicaciones
avanza en la dirección que hoy nos parece más probable, ésta será la única
salvación para los hombres libres".
Para más información sobre el control de los medios de comunicación leer el libro de Umberto Eco Apocalípticos e integrados.
Para más información sobre el control de los medios de comunicación leer el libro de Umberto Eco Apocalípticos e integrados.
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