miércoles, 29 de marzo de 2017

Control social total

Actualmente vivimos en una sociedad caracterizada por una gran cantidad de transformaciones sociales asociadas, entre otras cosas, al desarrollo de las nuevas tecnologías. 

En este contexto, la Web constituye un contexto en el que todos los usuarios comparten información tanto personal como profesional en la red, por lo que constituye una herramienta tecnológica de gestión social a través del tratamiento de la información personal, algo que no pasa desapercibido al sector empresarial (Segura 2014). ¿No os pasa que casualmente Facebook u otros espacios de la red os sugieren productos que se amoldan a vuestros intereses? ¿Os sentís vigilados? Esto es debido a que las nuevas tecnologías posibilitan a gobiernos y empresas acceder a la información que nosotros como usuarios les facilitamos a través de múltiples acciones: aceptación de las condiciones de uso y privacidad, las famosas cookies, la ubicación por satélites de nuestros smartphones, la información que compartimos en las redes sociales, el uso de las tarjetas de crédito, etc. ¿Podemos entonces considerar la cultura actual una cultura de control?

Esta "necesidad" de vigilancia masiva contemporánea se trata, no solo de una medida de seguridad preventiva ante situaciones de terrorismo, pedofilia o piratería, sino que "subyacen también los intereses ideológicos de un sistema de mercado que comercia con las relaciones sociales y la información personal" (Ippolita, 2012 citado en Segura, 2014). Se trata de la revolución del siglo XXI, ya que no solo constituye una herramienta para el tratamiento y acumulación de datos personales, sino que además entre sus facultades destacan: el rastreo, la publicidad dirigida o la predicción del comportamiento a partir de la huella digital de los usuarios (Segura 2014).

Las autoridades han roto el equilibrio entre libertad y seguridad con el pretexto de proteger a la sociedad. De esta forma, actualmente se está llevando a cabo un proyecto de control social integral, de tal forma que lo que los gobiernos pretenden es crear lo que ya muchos autores denominan una "sociedad de control". Esta sociedad mantiene a todos los ciudadanos vigilados a través tanto de sus propios dispositivos móviles e informáticos como a través de sistemas específicos para ese fin (radares, cámaras de vigilancia, etc.). 

Pero esta "obsesión" va más allá. Los gobiernos pretenden pasar de una sociedad informada a una sociedad de informantes. Un ejemplo sería el proyecto llevado a cabo en Texas, en el que se han colocado quince cámaras de videovigilancia a lo largo de la frontera con México en puntos aislados y
estratégicos. Estas cámaras están conectadas a Internet y cada ciudadano, a través del mundo, instalado en su casa frente a su ordenador, puede espiar las áreas desérticas texanas o las riberas del Río Grande.

Del hecho anterior deducimos que la actual sociedad pretende convertir a los ciudadanos, a la vez, en vigilados y vigilantes


Ramonet, I. (2009): Control social total. Disponible en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=84748
Segura, A (2014): “El pastor, el doctor y el Big Data”. Revista Teknokultura, Vol. 11, nº 2, pp. 243 257.  



No hay comentarios:

Publicar un comentario